domingo, 10 de abril de 2011

ME LO MEREZCO, LO SE, LO SE

OUUCH! PARA LAS FIELES LECTORAS DE MIS BLOGS! LO SE! LO SE! LAS HE DEJADO ABANDONADAS

SABEN QUE OCURRE? QUE ENCONTRE A MI SEBASTIÁN, Y SE CHUPÓ TODA MI VIDA (CREANME CUANDO DIGO QUE ES -TODA-) Y YA ESTAMOS EN ABRIL Y ESTE AÑO ME GRADUOO! PORFIIN!

Y HE ESCRITO ALGUNAS COSAS, PERO PARA TRABAJOS O ALGO ASI

TRATARE DE PUBLICAR EN ESTOS DIAS, PORQUE APARTE DE TODO, MI COMPÚ SE DAÑO Y ME LO ACABAN DE DEVOLVER

...NUNCA DEJEN DE LEER

BESOS

lunes, 27 de diciembre de 2010

¿Qué… Yo… Que?...Cap 21

[Ohh sii... Estoy viva]


-¿Quieres comer algo antes de salir?
-No- Dijo- ¿Y tú?
-Tampoco

Me metí en su auto y llegamos en unos diez minutos. El día anterior habíamos estado en tremenda fiesta y ese día, todos iríamos a una discoteca a pasar la última noche libre. Sebastián y yo nos habíamos dedicado a dormir toda la mañana.

Entramos y nos sentamos en una mesa en la cual se sentaron algunos compañeros cuando llegaron. Empezamos a tomar algunos tragos y a hablar.

Sonó una de mis canciones favoritas así que Sebastián me sacó a bailar, bailamos unas cinco canciones y luego los dos volvimos a la mesa.

Me tomé otro coctel y luego seguí bailando, todos nos rotábamos de parejas.

-Bailas bien, doctora- Me dijo Santiago guiñándome un ojo
-Y tu también doctor- Dije mientras lo miraba a los ojos y veía borroso así que volví la vista al piso

Cambié de pareja a un enfermero que en realidad había visto pocas veces

-¿Y tú eres?- Me preguntó el
-Daniela- Respondí yo tratando de hacer que me escuchara
-Daniel- Dijo riendo
-¿Y tienes novio?
-Si- Respondí riendo

Me apretó contra el aunque no de manera morbosa

-¿Y es celoso?

Me reí. Empezaba a marearme.
Cuando la canción se detuvo cambié de pareja, reconocía ese olor a metros. Me apoyé en su pecho mientras bailábamos lento para descansar.

-¿Qué te pasa que no bailas?- Me preguntó mientras me mecía

Yo no respondí nada mientras me apretaba contra él y cerraba los ojos con fuerza. Me alzó el rostro con un dedo

-¿Qué pasa?

Negué con la cabeza y volví a apoyarme en su pecho
El me alzó el rostro y me miró por unos segundos, luego me besó. Con demasiada paciencia.

-¿Qué pasa?- Preguntó poniendo mi rostro entre sus manos

Fruncí el ceño

-Estoy mareada

Me deshice de sus manos y salí tambaleándome hacia el baño. Me recosté en el lavamanos

-¿Tienes ganas de vomitar?- Me preguntó el preocupado
-No- Respondí mientras me echaba agua en la cara
-¿Cuánto has tomado?
-Unos dos… o tres
-Entonces…¿Porqué estás así?
-No sé- Respondí yo mientras me secaba

Ahora estaba empezando a sentir un cólico terrible.

Atravesé toda la pista de baile para llegar hasta mi bolso, saqué una pastilla. Sebastián me miraba con cara de interrogante. Me la tomé con un trago de agua

-¿Qué tomaste?—Preguntó confundido
-Una pastilla- Respondí mientras le tomaba la mano y lo llevaba hacia la pista de baile
-Obviamente- Me pareció escuchar que dijo. Pero no consideré necesario una explicación.

El me abrazaba con ternura mientras yo me movía torpe y lentamente esperando que se me pasara el mareo.

Luego comenzamos a bailar normal, aunque yo no estaba bailando con tantas ganas. Se resignó y se limitó a besarme con ternura, de pronto sentí que me dormía.

-Linda- Dijo riendo- Esta bien, nos vamos ya

Junté mi frente contra la suya

-No es necesario- Renegué
-Pero es mejor- Respondió el- Es media noche, está bien.

Llegamos a casa y abrí la puerta, estuve a punto de caerme. El me cargó como si pesara cinco kilos. Me dejó en la cama y yo me paré a ponerme mi pijama. Tambaleando fui hasta mi cama

Sebastián me cobijó y se empezó a desabotonar la camisa, luego pasó su fría mano por mi cintura y se acurrucó conmigo.

Estaba cansada, mareada y soñolienta. Aún así, no me dormí como una bebé, no podía dormir. Seguía teniendo ese dolor silencioso y la cabeza y el estómago me daban muchas vueltas. Me pareció muy extraño que el alcohol causara ese efecto en mi, normalmente solo me mareaba y recordaba absolutamente todo lo que hacía. Jamás me daba nauseas ni cansancio.

-¿Qué te ocurre?- Preguntó Sebastián

Odiaba que se diera cuenta de que yo estaba despierta. Yo no me movía mucho, pero mi respiración si era diferente cuando algo me molestaba. Sebastián jamás dormía hasta que yo lo hiciera.

-Solo me duele- Respondí con voz quebrada
-¿Estás llorando?- Preguntó el alzando su torso para verme
-No quites tu brazo- Dije poniéndolo en mi vientre- Está caliente

Me apretó contra el

-¿Quieres que te traiga algo?
-No- Susurré en voz baja- Gracias. Yo solo…- Se me quitaron las ganas de hablar así que pare.
-¿Quieres te inyecte?
-No- Respondí yo- Voy a estar bien

El suspiro

Cerré los ojos con fuerza hasta que perdí el sentido

Día siguiente:

Entré a la habitación de la paciente de diez años que me habían asignado en compañía de una enfermera.

-Hola Clara- Dije sonriente- ¿Cómo amaneces hoy?
-Bien- Respondió ella con voz dulce

Puse el termómetro en su boca y escuché su corazón.

-Noventaiocho latidos por minuto - Dije en voz alta para que la enfermera tomara nota
-No hay problema con los ojos- Dije luego de examinarlos
-Treinta y …- Miré el termómetro que se movía borroso frente a mí y traté de enfocar, pero no funcionó. Los pies me fallaron y me fui al piso, me di un golpe con la mesa que se encontraba al lado de la camilla.
-Doctora- Dijo una voz femenina. La enfermera.

Abrí los ojos con pesadez mientras sentía el dolor del golpe

Se escuchó el golpe seco de una puerta al abrirse y chocarse contra la pared

-Doctora- Dijo alguien


Cuando abrí los ojos de nuevo sentí una punzada en un brazo
Gemí

-No te preocupes- Dijo Santiago. El doctor Santiago- Es para una prueba. ¿Estás tan cansada de anoche?
-No no no- Respondí yo- No tiene nada que ver. Sabes que no vendría aquí en ese estado.
-Bromeaba. Sé que no lo harías. Pero ¿Qué es lo que tienes?
-Sueño- Respondí riendo. El también se rió.
-Tu estas enferma- Dijo el poniéndose serio.- Tienes fiebre, desmayo inusual, no has descansado… Es mejor que vayas a casa.
-Pero…
-Shh- Me calló- A tu casa.

Me acompañó a sacar mis cosas y a subirme en mi auto

Conducí hasta mi casa resignada mientras de nuevo sentía dolor, le tenía que agradecer a Santiago.

Me tiré en la cama y abracé la almohada. Creí que moriría de dolor.

Podían pasar horas, minutos, segundos, pero no tenía sentido contarlos. Me tomé una pastilla aunque sabía que solo actuaba como antinflamatorio unos cinco minutos.
Me levanté a vomitar y luego terminé llorando acostada… Tal vez estaba sentimental, tal vez era el dolor, tal vez era el desespero.

Salté cuando escuché la voz de Sebastián

-Daniela- Dijo entrando a la habitación- ¿Por qué no me dijiste que venías para acá? Me acaban de decir que…¿Por qué lloras?- Pregunto con voz dulce mientras se sentaba a mi lado

Solo me limpié una lágrima

-¿Te duele mucho?
-Algo- Respondí yo en voz baja
-Pero es normal- Dijo el cariñoso mientras me acariciaba la mejilla, luego, se acostó a mi lado.

De pronto el dolor me permitió cerrar los ojos tranquila y me dormí, cuando me desperté Sebastián se encontraba acostado el frente mío y me miraba fijamente. Nos quedamos así unos cinco minutos

-Tus ojos- Dijo el sonriendo
-Los tuyos- Respondí yo de la misma manera

Se acercó a mi y me besó, hasta que el dolor volvió

-Me preocupas- Dijo Sebastián frunciendo el ceño
-Soy solo yo- Respondí suspirando
-Solo tu y el pequeño

Cerré los ojos y me quedé descansando unos segundos, hasta que caí en cuenta de lo que había acabado de decir

-¿Qué dijiste?
-No eres solo tu. El bebé

¿Qué idioma estaba hablando?

-¿El bebé?
-El nuestro, quiero decir
-Estas diciendo que… ¿Qué estas queriendo decir?
-Por Dios Daniela, estás embarazada.- Soltó de la manera mas general que encontró
-¿Qué… Yo… Que?- Pregunté con voz temblorosa
-No me digas que tu no… No estoy entendiendo nada
-Yo…Tampoco ¿Quién te dijo eso?-Pregunté intrigada
-Santiago. Que te hizo unas pruebas ¿Acaso no te dijo?
-No- Respondí ausente

Sentí otra punzada y entonces me quise morir

-Yo… El alcohol… Las pastillas Sebastián, me acabo de tomar otra
-¿Ibuprofeno?

Asentí

-Yo… - Comencé a llorar- Mi bebé… Mi bebé Sebastian ¿Qué hice?
-Calmate

Me maree. Había tomado alcohol, había bailado hasta que no pude más… Incluso había tenido sexo. Había dormido poco, había escuchado música pesada. Ahora yo era lo mas asqueroso del planeta.

-Yo no quiero- Lloré- No quiero perderlo

Sebastián me miro preocupado mientras fruncía el ceño. El vacío me llamó, y yo le contesté.

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¿Es acaso el cap mas largo de la historia... ? Pues no sé XD Algo parecido
Jajaj... Tomenlo como regalo... No publico hace raatoo
Lo siento por eso.. Y gracias a las que leen el blog :)

Les deseo lo mejor para el próximo año y pues.. Las quiero!!

Eso sí, no olviden el comentario.. Y para las que quieran saber mas seguido de mi

pensamientosdedaniela.blogspot.com



martes, 23 de noviembre de 2010

Como es que llegamos aqui...

Todo parece complicado.. Aunque en realidad es mucho mas que eso

No pensé jamás en llegar a este punto con nadie, y mucho menos contigo. La gente es imparcial, ni de un lado ni del otro ¿Es en realidad justo?

Me dicen que me relaje un poco, que todo estará bien. Pero yo sé que no es cierto, ¿Cómo voy a estar tranquila por dentro si sé que nunca será lo mismo? ¿Cómo voy a encontrar la solución si todavía no encuentro un culpable? ¿Y si la culpable soy yo, por qué nadie me lo afirma?

Alguien me preguntó que porqué sufro tanto... Y bueno... Yo sabía que de esta no salía entera, salí sin una parte de mi. Supongo que nadie sabe cuando vales para mí y cuanto te amo... Supongo que nadié vivió momentos como los nuestros, supongo que nadie pasó horas enteras riendose por idioteces, supongo que nadie dedicó sonrisas tan sinceras, supongo que nadie se desahogó a punta de risas y desespero, supongo, que no todos tienen un amigo que siempre esté ahi... Y que sea como tu hermano.

Tal vez es el dolor mas grande que he sentido, porque las pocas lágrimas que solté me dolieron como si me pasaran una cuchilla por toda la cara, y por todo el peho. Ni siquiera la pérdida del único ser que se ha ido de aquí, había sido tan fuerte .. .Supongo que es porque sigues aquí y ya te extraño.

Y entonces cuando miras hacia atrás y tus recuerdos, que son lo más valioso, te inundas te das cuenta del verdadero valor de la amistad...

Que desearía que las cosas fueran diferentes, y que pudiera yo ser feliz de las dos maneras... Porque a los dos los quiero de manera diferente....

Con el dolor en el alma escribo esto, a la espera de un mañana que espero, sea mucho mejor.

De Daniela para.... Tu lo sabes bien.


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Para las que se preguntan ¿Es parte de la historia? No, no lo es, sólo que mi blog de pensamientos no me abrió .. Así que publico aqui ...

Besos

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Hallowen...Cap 20

YA LEYERON EL CAP DE AYER? ESPERO QUE SI :D UN CAP LARGO PARA MIS SEGUIDORAS ¡COMENTEN!

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-Lindo disfraz de bruja- Dijo Sebastián cuando salí del baño

Le saqué la lengua

-Lindo disfraz de humano- Dije burlona
-Mmm- Dijo el tomándome por la cintura- No te salió
-A ti tampoco

Le sonreí y le di un beso en la mejilla

-Te vez muy bien, general.

El me sonrió

-Tú eres un hada ¿o un ángel?

Me voltee para mirarme en el espejo

-¿Me veo tan mal?- Pregunté mientras me acomodaba el vestido blanco frente al espejo
-¿Cuándo has visto a un ángel que no sea bonito?

Esbocé media sonrisa

-Pero mi disfraz era de hada

El me abrazó por detrás y los dos quedamos mirándonos en el espejo

-Te ves hermosa- Dijo dándome un beso en la mejilla.

Sonreí y me amarré a él con ternura

El comenzó a darme besos por el cuello mientras yo me estremecía y por último me dio otro en la mejilla.

-A mi no me gustan los besos en la mejilla- Reclamé

Se rió silenciosamente

-¿Ah, no?

Me volteó delicadamente y empezó a darme besos en la mejilla y en la mandíbula.
Puse mi frente contra la suya

-A ver cuánto podemos aguantar sin darnos un beso- Le dije divertida

El se mordió la boca

-Voy a ganar yo- Dijo el sonriendo
-Yo no creo

El me dio un beso en la mejilla y siguió descendiendo hasta que me dio un beso de media luna. Yo me voltee

-Se nos hace tarde- Dije sonriendo mientras cogía mi bolso y me dirigía hacia afuera
El me alcanzó y me tomó de la mano.

Me abrió la puerta de su auto

-Señorita- Dijo mientras me indicaba que entrara
-Caballero- Dije yo mientras entraba

No tardamos mucho en llegar hasta el salón donde se realizaría la fiesta de hallowen. Con tan solo pasar la portada del terreno, se podía escuchar la música y los gritos. Yo moría de ganas por bailar.

Entramos encontrándonos con algunos conocidos, y otros totalmente extraños. Sólo una cosa se podía afirmar: La fiesta estaba llena de gente.

El ambiente era cálido, alegre y loco. Muy loco.

Fuimos a buscar una mesa y entonces nos encontramos con Samuel, un compañero de trabajo, quien nos ofreció la mesa para que nos sentáramos junto a él y otros compañeros. Comenzamos a hablar y a reírnos.

-¿Bailas?- Me preguntó Samuel sonriendo
-Si- Respondí mientras tomaba su mano y nos dirigíamos a la pista

Bailamos unas tres canciones porque todo lo estaban mezclando. Mientras bailábamos Samuel reía y me contaba cosas, era un chico muy simpático. Me llevaba muy bien con él. En la cuarta canción Sebastián le pidió el favor a Samuel de que lo dejara bailar, y el, por supuesto, accedió.

-Te sacó a bailar primero que yo- Me dijo el al oído

Lo miré con cara de interrogante

-Bailas muy bien como para no estar bailando conmigo- Dijo

Lo miré con cara de interrogante de nuevo

-Está bien- Dijo el juntando su frente contra la mía- Me muero de los celos.

Le dediqué una sonrisa

-No sé si es la forma en que te mira. Aunque bueno, estás preciosa. Pero…

Puse un dedo en su boca

-Celoso- Le dije yo al oído- Te amo

El me acarició la mejilla

-Te amo mucho más, bonita.

Frente a frente seguimos bailando, el me apretó de la cintura tan fuerte que apenas y podía respirar. No me había sentido tan tentada en mucho tiempo, pero yo no iba a perder. No iba a ser yo quién le diera un beso.

Nariz contra nariz, los dos mirándonos la boca sin preocuparnos por otra cosa. Me pregunté si estaba sintiendo lo mismo que yo.

Me mordí los labios cuando vi que entreabría su boca y luego la cerraba con provocación. Y luego, para terminarme de sacar el aire, esbozaba una sonrisa arrebatadora y me acariciaba con una mano la cintura suavemente.

Moví mi mano de su hombro a su cabello y muy suavemente lo acaricié, e intenté hacer el mismo gesto que él hacía, aunque no sabía si tenía tanta gracia como él la tenía.
Se mordió la boca

-Me estas matando- Dijo en voz baja entrecortada

Yo sonreí

Cambiaron la canción a una en que había que mover más la cintura que los pies. Nos movimos con gracia y muy juntos, si no hubiera habido tanta gente, hubiéramos dado tremendo espectáculo. Me perdí en sus ojos azules mientras el más se aferraba a mi cintura, yo sólo intentaba no mirar sus labios de nuevo.

-Mira sus labios como son… Imagínate como besa- Cantó Sebastián a la misma vez que la canción.

Y siguió cantándomela hasta que no pude evitarlo y me quede mirando sus labios
El humo y las luces solo me permitían ver su rostro borroso, se me estaba dificultando respirar y apenas me acababa de dar cuenta. Me estaba quedando sin aire.

-Necesito respiración boca a boca- Me reí ante la ironía, podía sonar como un ofrecimiento, pero en realidad no era tanto un gusto.
-¿Ah, si?- Preguntó el sonriendo

Traté de tomar un poco de aire, solo sirvió un poco

-Osea…- Dijo acercándose a mi rostro volteando la cabeza- Que..Te- Me dio un beso de media luna- Rindes- Dijo en voz baja-… Yo también- Rozó mis labios y luego yo me pegué a ellos mientras terminaba la tortura.

Lo besé con dulzura, con fiereza recordando las ganas que tenía, con desespero queriendo tener de su aire, con amor…

Nos besamos lento, muy lento. Como siempre solía hacer Sebastián, yo trataba de acelerarlo pero él no me dejaba… Hasta que después de un rato una de sus manos tomó mi cara y el beso de volvió rápido… Y algo posesivo.

Lo apreté contra mí y el hizo lo mismo, lo último que recordé fue haber sentido levemente su lengua pasando por mi labio inferior.



Sólo era consciente del escalofrío que recorría mi cuerpo, la música que no dejaba concentrar, el humo que no me dejaba ver y algo me estaba sosteniendo para que no me fuera al piso. Mis pies no funcionaban.

-¿Daniela?- Preguntó una voz varonil

¿Todavía estaba en la fiesta? Mis ojos no me respondían y se me estaban cerrando solos. Me dejé llevar

-Daniela- Me llamó alguien

Abrí los ojos, estaba muy oscuro

-¿Dónde estoy?- Pregunté con voz débil
-En mi carro. ¿Te duele algo?- Preguntó Sebastián preocupado mientras me ponía su chaqueta
-No lo hagas- Dije yo tratando de moverme- Tengo mucho calor
-No sabía que la respiración boca a boca era tan en serio
-Yo tampoco- Dije mientras respiraba profundo y trataba de acostumbrar mi cuerpo al frío del exterior

Me ignoró y me puso la chaqueta

-No me gusta verte temblar. ¿Te duele algo?
-No- Respondí yo mientras veía como se ponía encima de mí para poder ponerme bien la chaqueta, porque yo estaba en la parte de atrás del carro acostada

Lo miré fijamente y él hizo lo mismo

Lo atraje hacia mí y lo besé

-Gracias por preocuparte por mi- Dije yo mientras volvía a besarlo
-Cuidado con el aire- Susurró entre mis labios
-Cuidado tú con el aire- Rezongué


Sebastian [POV]

-No me gusta verte temblar… ¿Te duele algo?
-No- Respondió ella

Me subí al auto encima de ella para poder ponerle bien la chaqueta, cuando terminé me crucé con su mirada

De pronto sentí como sus manos me atraían hacia ella y me besaba

-Gracias por preocuparte por mi- Me dijo con voz débil mientras volvía a mi boca
-Cuidado con el aire- Advertí
-Cuidado tú con el aire- Respondió ella sonriendo pícaramente

La besé yo con cuidado de no cansarme ya que ella no soportaría mi peso. Deslicé mi mano por su cintura, hacía mucho tiempo que no la tocaba de esa manera. Porque como médicos no nos tocaba casi tiempo libre, y nosotros nos ofrecíamos para trabajar los sábados. Pero este día, viernes, nos lo habían dado libre y el sábado también. Nos habían ofrecido cambiar esos dos días completos por el domingo y nosotros accedimos.
Llegué hasta el broche de su vestido, porque no era un cierre, era un broche, moría de ganas por sacarlo de ahí. Ella desabotonó mi camisa. Yo me deshice de su broche.

Le besé todo el torso, pero no podía soportar mucho rato lejos de su boca. Bajé hasta su vientre a lo que ella se estremeció, pero la manera que a mí me gustaba

-¿Sabes algo?- Susurré contra su boca- Me encantas

Ella me beso tan lento y paciente como tal vez nunca me había besado.

-Tu… Me…Encantas….A….Mi- Respondió ella entre beso y beso

Estaba tan concentrado en ella que mi cuerpo estaba perdiendo el control. El hombre que tenía entro de mi me estaba dominando por completo. Claro, pudo haber sido por el alcohol que consumí… Porque nos habían dicho que no había problema si nos quedábamos a dormir así que no había porqué controlarse… En ningún sentido.
Daniela también había bebido pero no parecía afectada, aunque en realidad a ella casi el alcohol no le causaba nada. Solo la mareaba.

El pensamiento siguiente… Me sacó de quicio

Simplemente se me vino a la cabeza Nicolás. Su Nicolás. El sólo pensar que tal vez ella lo había besado de la misma manera, que tal vez él la había tocado de la misma manera… Me partía el alma. La mordí algo fuerte pero al parecer ella no pareció considerarlo malo.

La besé con más ganas, con más desespero, la toqué con más sentimiento, la amé con cuerpo y alma. Porque yo jamás me quería alejar de ella.

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:O PERO QUE LARGO EL CAP... PEROO UFF ... DE LOS QUE MAS ME HAN GUSTADO :D

COMENTEN PORFAVOR


martes, 2 de noviembre de 2010

No más...Cap 19

Le pedí a Sebastián que me dejara a solas con Nick, quién a esa hora debería de estar en el restaurante italiano cenando.
Lo encontré en la mesa de siempre, la esquina que quedaba al lado de la ventana del fondo, donde no había tanta luz.

-Hola- Dijo dedicándome una sonrisa
-Hola- Respondí yo sentándome al frente de el
-¿Tu auto se dañó?-Preguntó en tono burlón- Estás empapada
-Eh- Respondí yo- No. Mi auto está bien
-¿Ocurre algo?

Yo no respondí nada

-No estás sonriendo- rezongó
-Quiero hablarte- Respondí- Pero no aquí

Nick no tardó en llamar al mesero y pagar la cuenta.

Los dos nos sentamos en una banca que quedaba detrás del restaurante.

-Nick yo…- Respiré profundo- Estaba con Sebastián
-Sebastián- Dijo en un suspiro -¿Qué te dijo?

Me quedé en silencio y luego me paré

-No me digas que volviste con el

No respondí nada y miré al suelo

Me recosté contra la pared y él me alzó el rostro con un dedo

-¿Porqué?

Lo miré los ojos

-Porque nada tiene sentido sin el

-Sabía que lo harías- Dijo en voz baja
-Lo siento Nick. Pero tú sabes que… Estamos mejor así

El soltó un suspiro y luego paso sus dedos por mi cabello

-Jamás querrás a alguien como lo quieres a él

Lo abracé

-No puedo alejarme- Le dije con voz temblorosa- Yo lo amo
-Lo sé- Dijo el resignado- Sólo que pensé que yo podía hacerlo mejor
-Nick. Te mereces a alguien mejor

El no me replicó nada aunque sabía que quería hacerlo

-¿Puedo hacer una última cosa?
-¿Qué?

Se mordió el labio y muy lentamente se acercó hacia a mí. Tal vez era lo más cerca que habían estado sus ojos de los míos mirándose entre sí.

El sólo me miraba fijamente a los ojos y de vez en cuando su mirada pasaba por todo mi rostro, yo sólo hacía lo mismo. Volteó su cabeza y rozó mis labios con los suyos, muy suavemente. Comenzó a besarme, yo no estaba respondiendo de la misma manera que él y seguía con los ojos abiertos.

De cinco veces que me besaba, yo lo besaba dos. Luego, dejé de responder

-No lo hagas- Respondí contra sus labios- No lo hagas porque duele- Dije en un susurro
-Jamás te volveré a besar- rezongó el

Y entonces lo besé con cariño

-No más- Dijo el contra mis labios
-No más- Repetí yo alejándome de ellos

El me abrazó y luego los dos nos reímos, sin razón alguna

-Tu- Dijo el señalándome- Estás loca

Me reí

-Aún así me quieres

Nos fuimos caminando

-Aún así te quiero- Respondió el


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El otro cap lo publico en unos minutos porque tengo muchos caps escritos :D COMENTEN! Besos

HEY! Quieren preguntarme algo? en mi perfil encuentran el lin!! De lo que sea! Besos

Perdonen la tardanza

jueves, 14 de octubre de 2010

Mía. Solo mía...Cap 18

Sebastián [POV]

-¿Irás a tomar algo conmigo esta noche?- Me pregunto Emma.
-Eh, no sé. Estoy algo cansado- Dije mientras le entregaba el dinero del café a la chica que atendía la clínica del hospital
-Oh, no te preocupes. Te veré luego entonces- Dijo guiñándome un ojo y pasándole sus cosas a la chica de la tienda.
-Adiós- Le respondí mientras me tomaba todo el café de un solo trago y lo tiraba en la basura.

Emma era una de las médicas más bonitas de la clínica… Claro, jamás tan bonita como… Como ella.

Atravesé la clínica mientras llegaba a la sala donde estaban los casilleros que nos asignaban a los médicos. El corredor estaba oscuro y todo se encontraba algo solo porque hacía ya una hora que terminaba el turno de la mayoría de los trabajadores.
Cuando llegué a la puerta vi que la persiana se encontraba corrida un poco, y me dejaba ver el espectáculo silencioso que ocurría allí mismo.

Era ella.

Se quitaba con delicadeza la camisa ajustada que nos identificaba como médicos y quedaba con la camisa interior blanca dándole silueta a su cintura. Era imposible no reconocerla, aunque estuviera de espaldas. Buscaba con minuciosidad en su casillero, no encontraba algo, al parecer la camisa que se pondría encima.

Me mordí el labio y sin pensarlos dos veces entré.

-No lo soporto- Dije al entrar mientras cerraba la puerta.

Ella dio un respingo y luego su rostro adquirió otra forma que no pude describir al darse cuenta de que ella yo.

-¿Qué quieres?- Me preguntó con recelo
-No lo soporto- Repetí mientras me acercaba a ella y la acorralaba contra los casilleros. Por unos cuantos centímetros ponía mi frente contra la suya.

Ella se estremeció y no dijo ni una palabra.

-Dime que eres feliz- Dije en voz baja- Dime que eres feliz y entonces te dejaré en paz

Rehuyó a mi mirada

-Tú quisiste esto

Suspiré

-Perdón- Dije de la forma más sincera que pude.

Nos miramos alrededor de dos minutos sin decir nada.

-Pensé que era lo mejor- Dije juntando mi frente contra la suya y cerrando los ojos fuerte- No debí haberte dejado sola en un momento así
-No podemos- Rezongó ella- No podemos evitar que me pase algo. Soy un imán, nadie nos puede asegurar nada. El peligro que corro, ese es el problema.
-Si te pasa algo- Dije soltando aire y tomando una bocanada- Te juro que prefiero mil veces que estés conmigo

Ella me miró y luego sus ojos se tornaron de ese color miel-verdoso, que solo llegaba cuando una lágrima estaba a punto de salirse de su ojo.

-Duele- Dijo con la voz quebrada- Duele mucho.- Se tomó un tiempo para tomar aire- Yo tampoco lo soporto, pero tengo que aprender a soportar el dolor. No quiero que vuelva a doler.

Se me hizo un nudo en el estómago y no supe que decir. Ella me dio un leve empujón que bastó para que dejara de aprisionarla contra la pared. Estiró su mano y tomó su morral, cerró su casillero y luego se fue torpemente mientras se limpiaba las lágrimas.

Me quedé viendo como un idiota como cerraba la puerta y sintiendo ese vacío que me causaban cada una de sus palabras.

No la voy a perder… No la voy a perder… Me dije para mi mismo

Salí corriendo de la clínica y entonces vi su auto pasar delante de mi. Corrí hasta el mío y empecé a seguirla. Tal vez fue el impulso, tal vez fue mi decisión, tal vez eso que estaba sintiendo me estaba amarrando a ella, o tal vez sólo por cuestión de suerte; pero en unos minutos estuve atrás de su auto.

Llovía a cántaros y por eso los autos iban algo lento, yo me adelanté cual loco sin ni siquiera fijarme si otro auto pasaba por el otro lado. La atajé

Ella frenó y agitada salió del auto, justo paramos donde el poste que se encontraba en esa cuadra no funcionaba. Me miró de una manera envenenad, por la forma en que la había Henao frenar, y luego se dio cuenta de que era yo. Me empecé a volver un rio con toda el agua que me estaba cayendo.

Ella me miro meditabunda

Y luego se dirigió a su auto para abrir la puerta, yo me acerqué y no le permití entrar, luego cerré la puerta de su auto.

-Es que no puedo- Le dije mientras ponía mis manos y la acorralaba entre el carro y mi pecho- No puedo más sin vos. Sos lo mejor que me ha pasado en mi vida. Lo que siempre quise tener.- Junté mi frente contra la suya- No me dejés- Le dije cerrando mis puños contra su auto- No me dejés- Supliqué.

Ella bajo su cabeza y se limpió una lágrima con su muñeca.

Tomé su rostro con mis manos y la miré a los ojos

-Perdóname

Ella me miró sin decir nada

-Dime que eres feliz sin mi, y entonces te dejo en paz. Dime que no te hago falta, y entonces no te vuelvo a buscar. Dime que no me quieres y me voy ya mismo.

Me miró pensativa

-Yo te amo- Respondió ella en un débil susurro

Yo me mordí los labios

-Dime que no extrañas mis abrazos. Dime que no extrañas mi caricias. Dime que no extrañas…- Acerqué mis labios a los suyos muy lentamente, a centímetros de tocarlos- Mis besos- Ella soltó toda su respiración.

Recibí todo su aliento como si fuera un premio. Una recompensa. Porque el aire me sabía a ella… Y ella era para mí todo.

Ella tomó mi rostro entre sus manos y jaló mi cabello con suavidad, y luego acercó sus labios a los míos. Me besó con dulzura y con desespero.

-Te amo- Le dije volviendo a sus labios- Te amo- Dije mordiéndole el labio- Te amo Daniela.

La amarré de la cintura y la apreté contra el auto. Esa silueta, esos besos, ese cabello, esa sonrisa.

-No me vuelvas a dejar- Dijo ella contra mi frente mientras me daba un abrazo- No me vuelvas a dejar por favor.
-Jamás- Juré yo abrazándola como extrañaba. Sintiéndola de nuevo tan cerca de mi cuerpo, haciéndome sentir cosas que solo ella podía sentir, siendo mía. Solo mía.

La besé con fiereza, al punto de que los dos casi no podíamos respirar, como dos locos adolescentes desenfrenados por cuenta de las hormonas. Locamente enamorados.

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Chicas!! Perdonen en serio la demoraa!! Aqui en Colombia nos dan una semana de descanso en esta época y por eso publiqué

Las extrañé

Comenten por faovrrr!! Besosssss <3>

martes, 28 de septiembre de 2010

Recuerdos...Cap 17

Nick me cargo y me puso en mi cama con delicadeza

-No eres tan pesada
-Tú no eres tan débil- Susurré yo juguetona

Me acosté sintiendo alivio en mi espalda.

-Ven- Dije mientras con una mano le indicaba a Nick que se acostara a mi lado. Nick lo hizo sin dudar
-¿Nick?- Pregunté después de un molesto silencio
-Dime- Dijo el mirando al techo al igual que yo
-Me siento sola- Dije en voz baja

Cuando parpadeé divisé la figura de Nick encima de mí

-Jamás- Dijo el mirándome fijamente- Jamás estarás sola

Lo miré fijamente mientras mis ojos se llenaban de lágrimas, ni yo quité mi mirada ni el la suya

Acercó su rostro contra el mío y yo no me opuse, para luego poner sus labios, muy delicadamente contra los míos

Me beso con tanta dulzura, con tanta minuciosidad, con tanta paciencia… Los labios de Nick eran algo nuevo para mí

No sabía si lo estaba haciendo por agradecimiento, por cariño o por tratar de despejar mi mente… Pero no me molestaba

Me volteo para que los dos quedáramos apoyados medio cuerpo en la cama mirándonos, porque para el era difícil besarme desde arriba

Con una mano apretó mi cintura y con la otra apretaba mi rostro… Bueno, debía admitirlo, Nick no besaba tan mal…

Podía escuchar su respiración entrecortada y sus labios urgidos, el movimiento tímido de sus piernas y la seguridad de su mano en mi mejilla.

Recordé con amargura la sensación de los labios de Sebastián en los míos, y entonces cerré los ojos con más fuerza y lo besé con más ganas. Recordé con enojo sus caricias, extrañé como loca sus manos, quise olvidar sus ojos y su dedo delicado recorriendo mi rostro siempre que pegaba mi frente contra la suya.

Recordé cuanto me gustaba que me diera besos en la mejilla como si fuéramos conocidos, recordé como me decía “señorita” y me hablaba de “usted” solo para robarme una sonrisa. Recordé su rostro tratando de esconder una sonrisa. Recordé también su miedo a la cocina y su afición por el baile.

Recordé la manera en que me guiñaba un ojo cuando nos veíamos de reojo en la clínica y recordé también su rostro mientras se mordía la boca.

Recordé las exageraciones, rabietas e impulsos. Recordé la manera como me jalaba el pelo y como me tomaba en sus manos como si pesara menos de la mitad de su peso. Recordé sus frustraciones cuando se le olvidaba algo importante y cuando teníamos semana de exámenes.

También odiaba cuando se tenía que ir a Costa Rica y yo a México aunque fuera solo una semana.

Recordé como estaba acostumbrada a despertar en las mañanas con su brazo encima de mi cintura y un besito de los buenos días. Recordé como nos gustaba salir de la rutina e ir a nadar, al pequeño lago que quedaba saliendo de la cuidad y luego nos quedábamos a ver las estrellas.

Recordé de nuevo el sabor de sus labios y entonces sentí como mi cara se empezaba a inundar de tibias y pequeñas lágrimas.

Nick me mordió suavemente los labios y luego me dio un beso en la mejilla para volver a mi boca. Se dio cuenta de que estaba llorando porque yo misma saboreé mis lágrimas cuando volvió a mi boca.

Me miró impaciente a los ojos, como si el mundo dependiera de ello.

-¿Te duele algo?- Preguntó con voz entrecortada
-No- Respondí en un susurro apenas audible

Se mordió los labios

-Debería decir que lo siento
-No lo digas si no estás arrepentido- Respondí con voz quebrada dedicándole una mueca y poniéndome boca arriba.

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Sientoo la tardanza!!

Aggg .. Pero porqué los hombres son así!!! Porque tienen que dañar todo cuando esta bien??

No deberiamos entregarles tanto :S

Espero que les haya gustado!! Comenten!!

Besos
 

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